La nueva ley del tabaco llega al Congreso tras su aprobación por el Gobierno este 21 de julio de 2026. El proyecto del Ministerio de Sanidad amplía los espacios sin humo, endurece la regulación de los vapeadores y prohíbe por primera vez que los menores fumen o vapeen. La norma aún debe completar su tramitación parlamentaria. Por tanto, las nuevas prohibiciones no entran en vigor de forma inmediata. El texto necesita el visto bueno de las Cortes antes de aplicarse.
El cambio más visible estará en las terrazas. Si la ley sale adelante, no se podrá fumar ni vapear en terrazas de bares y restaurantes. Hasta ahora, la prohibición afectaba sobre todo a interiores y a algunos espacios concretos. La reforma incluirá también campus universitarios, terrazas de hostelería, piscinas de uso colectivo, instalaciones deportivas, parques infantiles y zonas culturales o deportivas. Añade también estaciones y paradas de transporte y conciertos y shows al aire libre, además de los vehículos de uso laboral.
Hasta ahora, la ley impedía vender o entregar tabaco a menores. El nuevo texto va un paso más allá: los menores tendrán prohibido consumir tabaco y productos relacionados. Eso incluye cigarrillos tradicionales con o sin nicotina, vapeadores, bolsas de nicotina, shishas y productos de tabaco calentado. Si un menor fuma o vapea, la sanción podrá recaer sobre sus padres o tutores.
Este punto intenta cortar una vía de entrada al consumo. Sanidad ve con especial preocupación los vapeadores y dispositivos similares, porque se han extendido entre adolescentes con una imagen menos dañina. La reforma equipara los nuevos productos al tabaco tradicional. Por eso, vapear tendrá las mismas restricciones que fumar en los espacios afectados por la ley.

El proyecto también endurece la publicidad. Quedará prohibida la promoción directa o indirecta de tabaco y productos relacionados en medios, redes sociales y espacios públicos. La medida afecta también a escaparates, rótulos, mobiliario de bares y objetos promocionales. Sanidad busca que estos productos tengan menos presencia visual, sobre todo ante menores.
Además, el texto limita la venta de ciertos dispositivos a establecimientos especializados. Los cigarrillos electrónicos desechables quedan vetados por su impacto ambiental y por su fácil acceso para jóvenes.
