El punto de partida

La polémica por el casco de RoRo estalló el viernes 24 de julio, durante el pesaje de La Velada del Año VI, cuando Samy Rivers dijo que su equipo no conocía con suficiente antelación la protección especial que iba a usar la española por una operación previa en la nariz. Se habla así, sin duda, de la mayor polémica en el mundo influencer de las últimas horas, destronando así a elXokas: el main-event femenino entre Rivers (México) y Roro (España) en el evento de Ibai Llanos.

Pese al conflicto, el combate se mantuvo tras un acuerdo de última hora, se disputó el sábado 25 de julio en La Cartuja de Sevilla y terminó con victoria de RoRo por 5-0. La discusión posterior ha girado sobre el punto más importante: cuándo se comunicó la necesidad del casco y a quién llegó esa información. O, más bien, a quién no.

9 de marzo: se anuncia el combate

bai Llanos presentó el 9 de marzo el plante de combates de La Velada del Año VI, con el enfrentamiento entre RoRo y Samy Rivers dentro del evento del 25 de julio en Sevilla. En esa presentación ya quedó fijado el duelo y empezó la preparación de ambas creadoras.

Según explicó después Ibai, él sabía que RoRo arrastraba problemas físicos, pero no recibió el dato sobre la necesidad de un casco especial para evitar golpes directos en la nariz. El organizador defendió que una modificación así debía llegar antes a la otra esquina.

Abril: el aviso clave según Sándor

La primera fecha discutida llega aproximadamente en abril. Sándor Martín, responsable deportivo de los combates, ha contado que RoRo no avisó hasta un mes después del anuncio de que necesitaba una protección especial porque no podía recibir impactos en la nariz. Tomando como referencia el 9 de marzo, ese aviso quedaría situado en la primera mitad de abril.

Desde ese momento, según Sándor, el equipo de RoRo empezó a buscar un casco válido. La versión de RoRo sostiene que no podía usar una protección convencional y que propuso dos opciones al equipo de La Velada.

Finales de junio: el primer casco no pasa el filtro

Sándor sitúa el siguiente paso un mes antes del evento, alrededor del 24 o 25 de junio. Según su relato, el equipo de RoRo envió entonces un primer prototipo. El área deportiva lo rechazó porque lo vio como un casco tipo “gladiador”, con una protección excesiva para RoRo y un posible riesgo para Rivers.

Tras ese rechazo, el equipo de RoRo buscó otra opción. Sándor ha explicado que esa segunda propuesta llegó con poco margen. RoRo, en cambio, sostiene que el casco había pasado por organización, médicos y árbitros, por lo que le sorprendió que Rivers no estuviera informada.

RoRo durante El Pesaje que les hizo modificar su casco antes del combate contra Rivers
Los días donde salta la polémica

El conflicto salió en directo durante el pesaje del viernes 24 de julio. Rivers dijo que su equipo se había enterado en la charla de boxeadores y señaló que el casco tenía una superficie rígida que podía alterar las condiciones de la pelea. RoRo respondió que necesitaba proteger la nariz por motivos médicos y que no podía recibir impactos en esa zona.

La pelea llegó a quedar en duda. Sándor reconoció que podía caerse si no había acuerdo. La solución fue modificar el casco: acolchar la estructura plástica y retirar parte de la zona inferior. Rivers aceptó pelear, aunque dejó claro que no era la situación ideal.

El sábado 25 de julio, día del evento, Sándor añadió otro episodio. Según su versión, el equipo de RoRo pidió activar un segundo pesaje porque aparecía en el contrato, pese a que el día anterior se había acordado evitarlo. La organización buscó una báscula y Rivers volvió a pesarse, con menos peso que el día previo.

Esa noche, RoRo subió al ring con el casco modificado y ganó por decisión unánime. Parte de la audiencia interpretó que la protección pudo condicionar la pelea. RoRo lo niega y defiende que su victoria no puede reducirse a una pieza de equipamiento.

El momento de contar sus versiones

Ibai habló después de un problema de comunicación. Entendió la preocupación médica de RoRo, pero insistió en que un casco especial debía comunicarse a la rival con margen suficiente. También planteó que, si no podía recibir golpes en la nariz, su participación tendría que haberse revisado antes.

Sándor defendió que el área deportiva intentó equilibrar la protección médica de RoRo con las condiciones de Rivers. Su cronología apunta a un aviso específico en abril, un primer casco rechazado a finales de junio y una solución pactada en el pesaje.

RoRo mantiene que el casco no le dio ventaja. Asegura que lo utilizó por necesidad médica, que estaba aprobado y que la polémica no debería borrar su preparación. Su versión coloca el fallo en la comunicación interna del evento, porque ella entendía que Rivers ya conocía las condiciones.

RoRo y Samy Rivers cerraron un acuerdo de última hora por el casco especial antes del combate.
RoRo y Samy Rivers cerraron un acuerdo de última hora por el casco especial antes del combate.

Una condición médica que cambia el equipamiento debe comunicarse con tiempo y quedar aceptada antes del pesaje. En un combate amateur con tanta exposición pública, la protección de una participante y la información de la rival tienen que caminar al mismo ritmo. La opinión general es que RoRo no necesitaba todas estas jugadas, puesto que fue superior a su rival. La situación ha enturbiado una victoria merecida por fallos entre todas las partes.

Rapha Borrego

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Noticias Recientes

Aprende a preparar una receta de gazpacho andaluz fácil, fresca y casera, con ingredientes sencillos y un paso a paso rápido para los días de calor.
Matrimonio igualitario celebrado entre una pareja de mujeres
El Tribunal Constitucional de Polonia ha anulado el reglamento que permitía registrar matrimonios de personas del mismo sexo celebrados fuera del país, pese al criterio marcado por la justicia europea.