En el Campo de Gibraltar se está jugando un partido que no se está retransmitiendo en televisión. Desde los inicios del Brexit en 2020, comenzando así las negociaciones formales en octubre de 2021, por fin culminará el tratado que puede cambiarlo todo en la comarca.
A partir de mañana, 15 de julio de 2026, cae la verja de Gibraltar. La frontera terrestre tradicional, destinada al control migratorio entre los habitantes del Peñón, el territorio con soberanía británica de la comarca, y el resto del mundo, desaparecerá tal y como la hemos conocido desde su reapertura completa en 1985, hace ya 41 años.
¿Pero qué cambia con esta decisión en la práctica? ¿Qué implica que caiga la verja de Gibraltar?
Pues bien, ya no habrá controles sistemáticos de personas en el paso entre La Línea de la Concepción y Gibraltar, facilitando el tránsito diario de los más de 15.000 trabajadores transfronterizos. A su vez, los cambios aduaneros, logísticos y administrativos, como el traslado de los controles Schengen al puerto y al aeropuerto de Gibraltar en una gestión conjunta entre el Gobierno español y el gibraltareño, agilizarán el tránsito de este punto estratégico a nivel comercial que, frecuentemente, en lo que pronto será cosa del pasado, tendía al colapso constante y a la inoperatividad logística.
Mañana se dará el pistoletazo de salida a esta nueva iniciativa a través de la visita del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, y la ministra de Hacienda y representante del PSOE en Andalucía, María Jesús Montero.

Hoy, por lo pronto, se ha podido observar una retención inmensa en la frontera, con más de dos horas de cola para el acceso al territorio gibraltareño.
Solo el tiempo podrá dictar la dirección del Campo de Gibraltar, su funcionamiento interno y su proyección internacional a través de los efectos y las aplicaciones del tratado de más de mil páginas que, se supone, viene para cambiarlo todo.
El futuro del Campo de Gibraltar, uno de los territorios más importantes globalmente a nivel estratégico, una vez más, se encuentra ante un horizonte incierto por medidas reguladoras que llegan tarde y rodeadas de dudas a esta tierra tan olvidada infraestructuralmente por las instituciones, pero tan troncal para el tránsito global.