La selección francesa de fútbol ha respondido a Mariano Rajoy después de que el expresidente escribiera en El Debate que Francia tiene una plantilla de alto nivel, pero “sin franceses”. La frase, publicada antes de la semifinal del Mundial entre España y Francia, ha recibido críticas del Gobierno francés, de la Federación Francesa de Fútbol y del Ejecutivo español. El dato principal desmonta el mensaje: todos los convocados son franceses y 23 de los 26 nacieron en territorio francés.
La Embajada de Francia en España recordó que todos los jugadores de la selección son franceses. También subrayó que 23 nacieron en Francia. El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, calificó las palabras de Rajoy como “absolutamente inaceptables”. Pedro Sánchez solo ha querido incidir, de cara al partido, en «que gane el mejor y pierda el racismo».
El presidente de la Federación Francesa de Fútbol, Philippe Diallo, fue más directo. Denunció que las palabras de Rajoy desprenden “un tufo de racismo intolerable” y defendió que los jugadores franceses no necesitan un certificado de nacionalidad de un antiguo primer ministro español. El ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, también respondió: «Francia no tiene color de piel».
La frase de Rajoy discutía una idea concreta de nacionalidad. La selección francesa es diversa, pero eso no la hace menos francesa. La República francesa reconoce distintas vías de nacionalidad, incluida la adquisición por nacimiento y residencia para hijos de padres extranjeros nacidos en Francia. También reconoce la nacionalidad por filiación cuando al menos uno de los progenitores es francés. Si se hace recuento, hay una fotografía clara: la mayoría de la lista del seleccionador Deschamps nació en Francia y estudió en el sistema francés.

La lista oficial de Francia para el Mundial incluye 26 jugadores. La convocatoria tiene tres futbolistas nacidos fuera del territorio francés: Brice Samba, nacido en República del Congo; Michael Olise, nacido en Londres; y Marcus Thuram, nacido en Parma mientras su padre, Lilian Thuram, jugaba en Italia. Francia no «juega sin franceses», sino con una plantilla oficial por la FFF y la FIFA.
El hecho de que haya jugadores que han nacido fuera de Francia o con familias francesas sin migración no es más que una representación de su país actual. Ante la idea de Rajoy de que es francés el que tiene origen familiar, Francia responde con que un ciudadano francés lo es aunque sus padres nacieran en otro país, aunque tenga doble nacionalidad o aunque proceda de ultramar. Y esta polémica ni siquiera es nueva. La han afrontado en varias ocasiones ya. Parece que el tema genera malestar incluso más fuera de su territorio que dentro.